HERBOLARIA

24 noviembre 2021 – 10 enero 2022

“Establecer un territorio, encontrar la propia manada, estar en el propio cuerpo con certeza y orgullo (…) hablar y actuar en nombre propio, ser consciente y estar en guardia, echar mano de las innatas facultades femeninas de la intuición y la percepción, recuperar los propios ciclos, descubrir qué lugar le corresponde a una, levantarse con dignidad y conservar la mayor conciencia posible”.

Clarissa Pinkola Estés.

El lenguaje de la pintura implica vincularse con la materialidad y los sentidos, activar un “estado creativo”, un tiempo de experimentación y exploración, donde, poco a poco, ejercicio tras ejercicio, van apareciendo resultados. Herbolaria es una ventana al taller de Jazmín, una apertura que nos permite conocer parte de este espacio íntimo, que es al mismo tiempo su refugio y su fábrica de ideas, donde podemos imaginarla trabajando y encontrándose a sí misma en este proceso, rodeada de libros, plantas, fotografías, materiales y herramientas.  Su labor se retoma cada día con distintos pulsos y tensiones, el ritmo varía, la experiencia doméstica se mezcla con la artística, se influyen y retroalimentan.

La producción de Jazmín tiene que ver con la memoria y la identidad, materializa el recuerdo personal de haber vivido en el campo, reconstruye las imágenes de un lugar/paisaje habitado por mujeres, mujeres cuyos saberes vinculados a la naturaleza reaparecen también en cada infusión de hierbas que Jazmín se prepara mientras trabaja. Desnudos femeninos, plantas, animales y objetos cotidianos componen su imaginario pictórico. Pintar es una forma de investigar y rememorar, el objetivo involucra no sólo llegar a un resultado -la obra terminada- sino el proceso de su realización; la pintura como lenguaje artístico es un ejercicio activo de conciencia y expresión, testimonio de experiencias vividas, de lo emocional, lo afectivo, lo social y lo político. Una oportunidad de conectar nuestro hacer con nuestro sentir.

Habitar la ansiedad, el azar y la certeza del ejercicio pictórico. Habitar el deseo de tener voz a través del oficio, de relevar los espacios de autocuidado y autoconocimiento en las dinámicas cotidianas, de reconocer el lugar, el tiempo y el cuerpo que se habita.

Patsy Milena. Artista visual

Registro fotográfico y audiovisual: Javier Ferrand

HERBOLARIA reúne 16 pinturas realizadas por Jazmín Bühring durante 2020 y 2021, más algunos objetos de su taller, siendo un montaje que nos habla de la persistencia de la pintura, del mundo íntimo de la artista, de su propia biografía y de sus procesos de trabajo, así como de la relación de la mujer con la naturaleza, evocando un misticismo propio de la soledad.

“La herbolaria es la aplicación de la botánica a la medicina; es decir, al uso de hierbas contra las enfermedades que aquejan al humanx y a otras especies, para restablecer la salud”, cita la autora la definición de la RAE. “Decidí nombrar a este proyecto ‘Herbolaria’, pues creo que estas pinturas y el reencuentro con recuerdos de mi pasado campestre, me sanaron. Como quizás a cuantas mujeres más les ha sanado la soledad y la simpleza del cotidiano. El sentarse a mirar un árbol en compañía de algún animalito, cultivando sus propias plantas medicinales o levantándose con el olor a tierra mojada de madrugada”, agrega.

Jazmín Bühring tiene 26 años y actualmente vive en Concepción. Nació en San Carlos y durante su infancia vivió en distintos pueblos de la región de Ñuble. Llegó en 2013 a Concepción a cursar sus estudios universitarios; estuvo dos años en psicología en la Universidad de Concepción y se cambió a Artes Visuales donde se tituló en Producción Visual el año pasado. Actualmente, trabaja de manera independiente.

El trabajo de la artista es la constante indagación de técnicas pictóricas tradicionales relacionadas a la pintura al óleo y su imaginario personal, donde las manchas, texturas y colores configuran una atmósfera expresiva e íntima. La artista trabaja recurrentemente con sus recuerdos y narrativas que han rondado su mente desde la infancia hasta la actualidad y que han encontrado en la pintura un espacio donde expresarse. Su obra es un reflejo de su mundo interno en donde figuras femeninas, apariciones de animales y composiciones de naturaleza muerta son las protagonistas de un cotidiano bucólico y privado.

Texto de la autora sobre la exposición:

“Herbolaria” ha sido una constante exploración realizada durante este año, prefiero hablar de una exploración y no de una obra finalizada porque es el inicio de un imaginario íntimo y muy personal. Y, como todo inicio, hay errores y aciertos que quise mantener en la exposición como parte de un tránsito, que ciertas pinceladas o imágenes ingenuas quedaran dentro de la narrativa y no sólo mostrar las pinturas más acabadas o “mejor hechas”. Creo que es bonito cuando entras al taller de una pintora (o persona creativa) y puedes ver trabajos que quizás nunca verías expuestos en espacios formales. Eso es lo que quiero representar en esta exposición, abrir el taller y ser honesta con el trabajo que he realizado en este tiempo. Por eso también es que en el montaje movilicé parte de mi taller, abriendo ese espacio de intimidad, mostrando también la huella humana que hay tras la pintura.

Comencé este proyecto queriendo hablar del misticismo que rodea a las mujeres en el campo, su relación con la soledad y la naturaleza. Tomando como punto de partida gran parte de mi infancia al vivir en contextos rurales. La idea de las mujeres que vivían solas en pueblos pequeños o en medio de la “nada”, campo adentro, y los mitos que existían en torno a la idea de ellas, era algo que me llamaba mucho la atención. Siempre me preguntaba cómo serían sus vidas en realidad. Ahora, ya entrando a la adultez y siendo también una mujer solitaria en mi cotidiano, mirar hacia atrás y recordar todo eso me hace imaginar sus vidas desde otro lugar. Desde uno similar creo yo. El buscar refugio y calidez en la naturaleza, los animales y las plantas es algo que quizás puedo entender.

Creo que todas las pinturas terminaron hablando sobre mí de una manera u otra. Pienso en mis experiencias personales durante este año, en el cual pasé por un período medio depresivo. Entre duelos, la pandemia y otras cosas, terminé refugiándome en mi taller por meses, pintando en compañía de mi perrita Manjar y observando cómo cambiaba mi jardín, mis plantas y yo. Entre infusiones, tecitos y volviendo a mis recuerdos del campo, fue un período de sanación que me condujo hacia estas imágenes.

Visitas en sala de lunes a viernes, de 11:00 a 13:30 horas, previa coordinación en cultura@concepcion.cl o a través de nuestras redes sociales.

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